Espectacular fue el partido que anoche tuve la oportunidad de ver junto a Pepe Reyes. La mejor final que he visto desde la remontada en Camp Nou del Manchester United frente al Bayern de Munich. Partidos como éste, hacen grande al fútbol. De tenerlo todo, a quedarse con nada. Con esta frase podrÃamos definir la suerte que tuvo el AC Milan en el Ataturk Olimpiyat. El equipo italiano aplastó al Liverpool en la primera mitad, endosándole un 3-0 casi insalvable. Gol tempranero (minuto 1) de Paolo Maldini y otros dos del internacional argentino Hernán Crespo imprimÃan en las portadas de los diarios la consecución se su séptima Copa de Europa. Sin embargo, a partir de la segunda mitad los de BenÃtez cambiaron su juego táctico y empezaron a llegar a la porterÃa milanesa. Un gran cabezazo del capitán del Liverpool, Steven Gerrard, intesificó los ánimos del equipo inglés, con el que a los 2 minutos llegó otro gol mediante un tiro lejano de Smicer. La remontada estaba cerca y los nervios en el Milan se hacÃan notar. El empate llegó en forma de penalty, convertido por el español Xabi Alonso, que a pesar de parar Dida el primer tiro, el balón tocó las mayas en el rebote. El mundo entero no lo podÃa creer, el Milan podÃa haber tirado la Copa de Europa. El empate 3-3 llegó hasta el final del partido. En la segunda mitad de la prórroga el Milan tuvo una oportunidad de oro de marcar con un tiro a bocajarro, interceptado por una estupenda intervención de polaco Dudek, que envÃo el balón a córner. En la tanda de penaltys llegó la victoria por parte del equipo inglés, al fallar el 4º penalty el astro ucraniano Shevchenko. Con un Dudek heróico, el “Spanish” Liverpool se alzó con su quinta Copa de Europa, conviertiéndose en el tercer titán del viejo continente (por detrás del Real Madrid 9 copas y el AC Milan 6 copas). Gran demostración de valor, coraje y fe en sà mismo se vió por parte del conjunto inglés en el terreno de juego. Factores que le valieron para conquistar el tÃtulo. Rafa BenÃtez esta vez no falló.
